ARTÍCULO: «Más participación de la ciudadanía marcará la nueva etapa en Smart city Santiago»

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La iniciativa, que cuenta con el respaldo de la Corfo, luego de tres años de existencia comienza otra fase, con una nueva gerenta y con la tarea de hacer a la ciudad un lugar que sea más amigable para las personas y se convierta en una zona donde los emprendimientos relacionados con la urbe puedan escalar y ser exportables.

El ciudadano será el centro de la nueva etapa del programa “Sé Santiago: Smart City” y que está bajo el alero de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo).

Luego de tres años desde su implantación, el trabajo dejará de estar enfocado en identificar las tecnologías que puedan generar un impacto en la ciudad, sino que pasarán a buscar la resolución de necesidades en la urbe junto con la participación de los distintos actores.

Esta labor estará a cargo de Luz María García, gerenta de Sé Santiago: Smart City, quien llegó al cargo en diciembre del año pasado y tras un paso por medio de distintos ministerios trabajando en temas de digitalización. Además, se desempeñó en estos temas en el mundo privado y fue parte del directorio de Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información (Acti).

“Para mí una ciudad inteligente debe ir más allá que solo trabajar para que tenga tecnología, para mí, y el programa, la idea es que el territorio avance para ser un espacio que permita a las personas desarrollarse de forma sostenible, puedan estudiar, trabajar, divertirse y tener las seguridades en el día a día”, plantea García.

Los primeros años de trabajo del proyecto, también estuvieron enfocados en definir entre el Estado, sector privado, académicos y organizaciones, entre otras, consenso y conceptos sobre qué se entendía como una ciudad inteligente, y desde este año y hasta el 2023 se enfocará en la ejecución de estas ideas.

En esa línea, la iniciativa de hacer Santiago una smart city ya tiene definida tres áreas de trabajo: movilidad, medio ambiente y seguridad, donde cada uno tiene sus distintos ejes a desarrollarse.

Sobre la forma en que se avanzará en cada ítem, la gerenta del proyecto reitera que la voz de los principales afectados por los problemas en las urbes tendrá un rol clave. “Eso no puede quedar en la teoría, ni en papel. Para construir un territorio más cómodo, sensible y empático se deben plantear las problemáticas y soluciones de la mano con los ciudadanos. Esto, para que exista un verdadero sentido de pertenencia y se valore lo que se está haciendo. Porque cuando no escuchas, no valoran el trabajo, te lo desconocen y te lo destruyen”, dice.

Ante este escenario, la gestión de García tendrá como un rol clave la participación de las distintas municipalidades de Santiago y las asociaciones gremiales que están detrás de estas. Además, la idea de un mayor protagonismo de la ciudadanía toma fuerza en el programa tras las demandas del estallido social. “La ciudadanía no solo reclama, sino que está proponiendo y organizando. Creo que sería una falta de inteligencia y un desaprovechamiento enorme si no tomamos esto que se está generando para consolidar un buen programa hacia el futuro”, plantea.

Por otro lado, el programa no solo busca mejorar la experiencia diaria de las personas, sino que también generar en Santiago un ecosistema de innovación y emprendimientos relacionados con temas de las urbes. La idea es facilitar una incubadora que permita a estas empresas escalar y que, incluso, puedan dar el salto al extranjero. Otra de las iniciativas es recopilar la gran cantidad de datos que se generan en la ciudad, para que puedan estar disponibles tanto para el sector privado como el público.

El trabajo de Sé Santiago: Smart City cuenta con una estructura en donde está presente la Intendencia de la Región Metropolitana, la Corfo, representantes de distintos ministerios, organizaciones y ProChile, entre otros. Este grupo, cuenta con comités técnicos donde se realiza la bajada de cada eje.

Desde el programa explican que el objetivo es que tras 10 años de trabajo, la iniciativa de smart city se pueda desprender de Corfo y se transforme en una entidad que articule las ofertas y las demandas de los distintos actores de la ciudad de forma independiente.

Hoy el proyecto cuenta, para estos tres años, con un presupuesto cercano a $400 millones para temas operacionales, y su misión es atraer inversión que permita generar una caja que supere los $300 millones para financiar los distintos proyectos.

Para este año, se espera inaugurar una academia que permita entregar y producir conocimiento útil para la ciudad y cerrar alianzas estratégicas con distintas empresas. Además, se realizará en mayo la Expo Smart City, para acercar a todos los actores de la ciudad, y tendrá como invitados especiales a representantes de la ciudad de Barcelona (España), para que cuenten su experiencia en este trabajo.

Fuente: Pulso (14/02/2020)
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